martes, 16 de diciembre de 2014

Cenital, Emilio Bueso

"El capitalismo se concibe a sí mismo, utilizando la frase de Fukuyama, como el fin de la Historia, pero lo que no tiene en cuenta es que esto lo han pensado casi todos los imperios que han existido hasta ahora, y que luego han caído; que ellos eran la expresión máxima de la civilización humana y que eran invencibles". (Juan Carlos Barba en un programa de Radioactividad).

De los libros que reseño hay algunos que funcionan como una excusa para hablar de la realidad, de lo que me preocupa, libros que trascienden la historia que cuentan o su valor literario. Cenital es uno de ellos.
Esta novela es un acercamiento ficticio a un colapso cilivizatorio. Una elucubración o anticipación de lo que podría ocurrir en nuestra sociedad de consumo cuando el petroleo se agote. El protagonista es Destral, un visionario y un miserable, alguien que ve venir el desastre antes de que se produzca y que decide sobrevivir. Para ello empieza a escribir un blog, Cenital, donde va contando lo que sabe acerca del peak oil (el cénit del petróleo) y mediante el cual va reclutando  a personas concienciadas con el problema para formar una ecoaldea que les permita sobrevivir en un mundo desolado y salvaje por la falta de insumos energéticos de alto rendimiento. 
En la novela se superponen varios planos y la trama avanza utilizando el recurso de los saltos en el tiempo, alternando el presente de la ecoaldea y su dura lucha contra los elementos y la barbarie, el blog de Destral y la historia personal de cada uno de los habitantes del pueblo antes y después del colapso. 
Cenital es una novela ágil, con descripciones y creación de atmósferas muy cinematográficas y logradas, con un punto de partida interesantísimo y con una visión matizada, muy alejada del buen salvaje, del arquetipo del superviviente.
Me ha gustado bastante y la he leído sin soltarla, lo cual no es poco decir, y a veces agradezco lecturas sencillas que fluyan y me transporten. También es cierto que a mí el tema que trata me toca especialmente, como ahora os comentaré. Otro punto a su favor es la contribución de Emilio Bueso al terreno de la ciencia ficción, la fantasía y el terror de la literatura en español, que es poco más que un erial. Dicho esto, también le he encontrado fallos en el plano literario: los diálogos entre los personajes son con frecuencia forzados y están retratados de forma algo estereotipada.
Y ahora después de hacer esta crítica quiero hablar de lo que subyace detrás de la obra. Muchos lectores la leerán simplemente como una novela de ciencia ficción anticipatoria en la que cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia, pero yo creo que su valor también radica en dar a conocer, mediante la ficción, un problema que es real y del que ya estamos sufriendo las consecuencias (unos más levemente que otros) y que, según mi punto de vista, se va a ir agudizando en los próximos años y décadas. 
Llevo cuatro años leyendo e informándome sobre el problema del agotamiento de los combustibles fósiles, su relación con la crisis en la que estamos inmersos y a la que no se le ve fin y los posibles escenarios de futuro que nos esperan si como sociedad no aceptamos el problema y tratamos de buscar soluciones. La persona que me abrió los ojos a este enorme problema fue el científico Antonio Turiel, gracias a su blog de divulgación The Oil Crash. Si no lo conocéis podéis empezar leyendo esta entrada del 2010, que refleja bastante claramente cómo se han ido desarrollando los acontecimientos estos cuatro años y justifica el por qué no vamos a salir nunca de esta crisis. Si preferís un video en el que hace una panorámica del problema podéis verlo aquí.
Otra de mis fuentes habituales de información sobre la actualidad desde un punto de vista crítico, plural y sobre todo no vendido a los poderes económicos o políticos son los programas de radio de colectivo burbuja que me acompañan fielmente desde hace más de tres años (quién me iba a decir a mí que me iba a interesar por la economía; pero ahora que intento tener una visión más amplia de lo que estamos viviendo ya no puedo separarla de la política).
Podría ponerme a escribir sobre lo que estoy aprendiendo y lo que creo que hay que difundir, pero no quiero aturullarme ni dar mensajes confusos, por eso he puesto los enlaces para que os informéis vosotros mismos.
Solo decir que sin abordar la crisis ecológica es imposible explicar la crisis de sistema en la que nos hallamos, que como sociedad tenemos la obligación de pensar en el medio y el largo plazo y no solo en nuestro nivel de vida, que estoy convencida de que la problemática del modelo económico basado en los combustibles fósiles que estamos empezando a ver cómo se agota debe ser conocida y discutida por la sociedad en su conjunto y que un decrecimiento basado en la equidad y la redistribución de la riqueza sería para mí el camino a seguir. 
Como dice Antonio Turiel, el fin del capitalismo no es el fin del mundo. Este es un sistema económico, de creencias, como ha habido otros y no supone la culminación de nada.
Hablar sobre estos temas, hacerlos visibles no es ser pesimista, mucho más pesimista es empecinarse en que este sistema es el único posible y que todo debe seguir como hasta ahora a costa del planeta y de la mayoría de las personas que lo habitamos. 
Si no queremos que el escenario de Cenital se haga realidad más nos vale ir espabilando.






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3 comentarios :

  1. Hola Aida, suscribo las cosas que dices. Yo también creo que las señales son inequívocas y que ahí están para quien quiera verlas.
    Me miraré los enlaces que comentas. El libro vendrá después -se me acumula la faena. Por cierto, acabo de terminar Los detectives salvajes.
    Un saludo guapa
    Susana

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola, Susana:
      Es importante para mí que mis amigas/os también lean estas entradas en las que hablo de problemáticas serias que no suelen salir en las conversaciones cotidianas, pero de las que debemos ser conscientes. Muchas gracias por el comentario. Un beso fuerte para de vuelta.

      Eliminar
  2. Muy interesante todo lo que comentas, yo también visitaré los enlaces. Un saludo, Aida.

    ResponderEliminar

Gracias por pasarte por aquí

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