Leer, ahora, es un refugio.
Este verano he hecho dos grandes descubrimientos: la escritora Marta Sanz y la novela Stone Junction. De los libros de verano todavía tengo un par a medias (leer a trompicones es uno de mis defectos lectores) y otros que son ensayos o libros de divulgación, y que voy leyendo poco a poco.
- La lección de anatomía, Marta Sanz: Logradísima novela autobiográfica de una autora de la que nunca había oído hablar y de la que estoy deseando leer más. Espero escribir una reseña individual y contaos más detalles.
- Stone Junction, Jim Dodge: Maravillosa, transportadora y obnubilante novela de la que ya he hablado en esta reseña
- La dulce, Fiodor Dostoievski: Nouvelle que trata algunos de los temas recurrentes del autor y que está escrita en forma de monólogo interior (técnica rompedora en la literatura del siglo XIX). La edición, de la editorial Funambulista, está extremadamente cuidada.
- El vano ayer,Isaac Rosa: Novela política y de realismo social ambientada en el movimiento antifranquista universitario de los años 60. El tratamiento es completamente diferente a los tópicos del género. Interesante y necesaria. Aún no la he terminado.
- La trabajadora, Elvira Navarro: Novela sobre la locura y la precariedad. Me ha gustado pero también me ha dejado un poco fría. He escrito una reseña aquí.
- Black Out, Mark Elsberg: Típico bestseller de estación que estoy leyendo para mejorar mi alemán. La premisa me pareció interesante: un apagón eléctrico en toda Europa en pleno invierno, diferentes escenarios, una investigación y lo que va ocurriendo según pasan los días. Solo he leído 200 páginas de 700. El vocabulario técnico es complicado y los personajes y situaciones son planos como papelillos.
- Arte del verso, Breve introducción a la teoría literaria y otros, los estoy leyendo por motivos de trabajo o formación.