jueves, 15 de mayo de 2014

Poesía ficción

Este poema lo escribí en el 2009, cuando el colapso sordo en el que vivimos instalados aún era un murmullo. Encerrada en mi subjetividad yo empezaba a inquietarme por el aislamiento que intuía en los interminables chats por skipe en medio de un invierno helado que parecía no tener principio ni fin. 
Esto no es ciencia ficción.



En un mundo donde el plástico crujía dioxinas,
donde la única forma no obscena
de agitación revolucionaria
eran rojos imputs de bebidas podridas,
donde “mujer recauchutada” ya no eran palabras
de viejos libros de ciencia ficción.
Allí, tú y yo, no-habitando un no-lugar
queriendo no-querernos,
en un mundo virtual
enchufado y conectado
a puertos sin mares.

Quería verme
más allá de todo eso,
pero solo veía mi reflejo 
multiplicado en el plasma,
refulgiendo de insatisfacción y deseos en 5.1.
En un mundo de aire enlatado y tetas de vinilo cromático
donde los créditos instantáneos y las hipotecas de por vida
acechaban de púrpura pasión patentado,
increpándonos con el dedo desde marquesinas rotas.
Muchos días mi único interlocutor era la máquina,
que me llamaba puntual, siempre a las 4.
Quería mirarte más acá de todo eso,
pero me distraían los escaparates
cuajados de dorados y diamantes falsos.
El asfalto ardía.
La cadena de montaje
descuartizaba animales 
criados en laboratorio.
Obligados a la felicidad, si podías comprarla,
aunque fuera a plazos.
Y yo no era feliz, mi pequeño acto de rebeldía,
Aunque solo fuese por falta de dinero.





domingo, 11 de mayo de 2014

Cuando un escritor te decepciona: Amélie Nothomb

Cuando uno alberga grandes expectativas sobre algo es fácil que ocurra que el objeto de nuestra admiración nos decepcione o desilusione al sentir que no está a la altura de lo que esperábamos. 

A veces esto pasa con los escritores o con sus libros. Una (o sea yo) se siente un poco triste y entabla, entre dientes, una conversación imaginaria con el autor, o autora en este caso: "¿Cómo has podido escribir algo así? Te desmerece. Te copias a ti misma. ¿Se te han acabado las ideas?".

Quizás es más sano acercarse a los libros como si no supiéramos mucho de ellos, sin esperar que ese escritor/a que en otras ocasiones nos ha conmovido, nos ha hecho reír (nos ha trasladado a su infancia, a África, a las entrañas de una persona ruin, a Brooklyn, a un asesinato en un crucero por el Nilo, a un escuela republicana, a su cabeza, a sus obsesiones...) y ha conseguido que, mientras leemos y a veces también después, estemos allí y no aquí, con el libro bien sujeto y quemándonos la pestañas, vuelva a hacerlo con su siguiente libro.


He de reconocer que cuando empecé a leer a Amelié Nothomb caí rendida a sus pies. Con Estupor y temblores consiguió que me pasase dos días deshuevada, sin poder parar de reírme recreando los espantos y humillaciones de trabajar en una empresa japonesa como la que ella describe. En las siguientes semanas cayeron El sabotaje amoroso Metafísica de los tubos, que me parecieron maravillosas recreaciones imaginarias de una infancia seguramente real, y con las que caí en un dulce enamoramiento. "Qué bien escribe". "Si yo fuera capaz de describir así un enamoramiento" "Qué escritora tan especial", y pensamientos por el estilo. Pasaron unos meses y me lancé a leer su primera novela Higiene del asesino, primera decepción a la que no hice mucho caso. "Aún estaba explorando su voz" "Es un ejercicio de estilo"... En fin que me pareció un truño.

Después de un tiempo prudencial Rocío, que fue la que me la presentó, me prestó Biografía del hambre y volvieron las mieles. Aquí habla de sus desordenes alimentarios y su intrincada relación con su faceta de escritora, y me encantó. 
Yo ya empezaba a intuir cual era el truco. O más bien lo que a mí me gustaba de ella como escritora. Y es que coincidía que todas sus novelas autobiográficas me encantaban, y las otras, como poco me dejaban fría, como comprobé con Antichrista, Ácido sulfúrico y Una forma de vida. Bien escritos, con su estilo personal, pero para mí artificiosos y vacíos de vida, como autómatas virtuosos. 

Más adelante leí Ni de Eva ni de Adan, que vuelve a su vida, y que sirvió de pequeña reconciliación, aunque ya sin grandes fastos. 
Y ahora me han regalado Diccionario de nombres propios, pensando que quizás es una de mis escritoras favoritas. Pero no lo es. Y estoy cansada de sus trucos. 

Por aquí también he leído una crítica de alguien a quien su último libro no le ha gustado nada. 







miércoles, 7 de mayo de 2014

Lecturas por meses: abril de 2014


En abril he leído menos vorazmente que en marzo pero he terminado un par de lecturas que llevaba arrastrando desde el mes anterior.

Intemperie, de Jesús Carrasco: Como ya he contado es un libro que me ha tocado bastante. No sabía nada de él, ni de que había sido una revelación editorial el verano pasado, menos mal que mi madre a veces me manda material para que salga de mis propios vericuetos lectores.

Ancho mar de los Sargazos, de Jean Rhys: Libro brumoso y embriagante. Corto pero intenso. Me ha costado leerlo. No sé muy bien qué decir sobre él. Creo que intentaré escribir una entrada para él solo.

Sombrero y Mississippi, de Ray Loriga: Sigo con él. Ensayos sobre literatura clásica, escritores y cuestiones filosóficas en torno al acto de escribir. Tiene cosas interesantes pero a veces el autor es un poco presuntuoso.

Diccionario de nombres propios, de Amélie Nothomb: Me da pena admitirlo, pero me ha decepcionado. Una novela ligera, correctamente escrita pero que va perdiendo interés según avanza. Le veo los trucos.

El arca, de Stephen Baxter: "A veces leo betsellers". Pues eso, a veces necesito leer libros de desastres, aventuras y conspiraciones, malillos pero con un punto serie Z que me atrae. Voy muy lenta. No me está gustando, personajes planos, sin emoción y tedioso.

Los papeles de Aspern, de Henry James: Nouvelle interesante, con diálogos conseguidos y tensión creciente. Me costó cogerle el punto pero a partir de la mitad ha volado.

Saber escribir: Voy leyéndolo muy poco a poco, ahora que me he propuesto volver a escribir en serio. Un buen y completo manual de consulta.


¿Cuáles han sido vuestras lecturas de abril?


  

domingo, 4 de mayo de 2014

Recomendaciones rápidas 3. Para una madre reciente


Después de las recomendaciones rápidas para regalar y las recomendaciones de literatura erótica ahora les toca el turno a tres libros para una madre primeriza, a petición de Nata, con muchas ganas de leer pero con menos tiempo del que le gustaría. 

1.  La maternidad y el encuentro con la propia sombra,Laura Gutman: Porque me ayudó a entender mi propio puerperio, nombró emociones y "sombras" y fue como tener a una amiga que no juzga ni da consejos no pedidos relatándome lo que nos pasa a las mujeres cuando nos convertimos en madres. Porque tiene profundidad y enjundia pero está narrado con un lenguaje sencillo y que no apabulla. Porque saturada de libros que solo hablaban del bebé, este habla de la madre y de la fusión emocional con el recién nacido. Porque tiene aspectos de una buena psicoterapia, te enfrenta con cosas sobre las que nadie habla y celebra la vida.

2.  Las ciudades invisibles, Italo Calvino: Porque es uno de los libros que más me gusta de este autor. Porque es un libro híbrido que no encaja fácilmente en ninguna categoría. Porque casi, casi es de ciencia ficción. Porque sus ciudades están fuera del espacio y el tiempo. Porque tiene varios niveles de lectura. Porque inspira, evoca y sugiere. Porque podemos leérselo al lechón o lechona para ayudarle a dormir. Porque se pueden leer los fragmentos de forma independiente y no requieren mantener mucho tiempo la atención, ambos muy preciados y escasos cuando se cuida a un bebé.

3.  El mundo, Juan José Millás: Porque es una novela fácil de leer (con un niño de menos de dos años desaconsejo encarecidamente tratar de leer el Ulises, de Joyce), pero con un buen nivel literario. Porque con este libro me reconcilié con la escritura de Millas después de haberme empachado y tras un largo desencuentro. Porque es una autobiografía surrealista y fantasiosa, marca de la casa del escritor, pero muy conseguida y emotiva en esta novela. Porque es un relato de la infancia y se disfruta mucho cuando una se convierte en madre. 

 

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