sábado, 27 de febrero de 2016

El talento de Mr. Ripley, Patricia Highsmith


Conocí a Patricia Highsmith hace bastantes años gracias a su novela Extraños en un tren. Bueno, en realidad ya la conocía, ya que ella es una de las grandes damas de la novela policiaca y el thriller clásico junto con Agatha Christie (de la que ya hablé en esta entrada). Sus novelas y relatos tienen un lenguaje muy cinematográficos y se han adaptado al cine en incontables ocasiones. 
Yo había visto la versión de Hitchcok de esa novela antes de leerla y sin saber que estaba basada en ella; curiosamente algo que también me ha pasado con El talento de Mr. Ripley, de la que vi la película mucho antes de haberme leído el libro. 
Ambas adaptaciones me gustaron y me parecieron originales y bien resueltas, aunque, claro, después de leer los libros ya sé que tenían un gran material en el que basarse, así que el mérito era en gran parte de la señora Patricia.
De aquel primer acercamiento a su universo no recuerdo mucho más que el ambiente claustrofóbico tan bien logrado, diálogos de hondura psicológica y larguísimos entre dos personajes... y que la leí en una edición de Compactos de Anagrama que se iba autodestruyendo (léase "desencuadernando") a medida que iba pasando las páginas, por lo cual más que un libro parecía un archivador de hojas sueltas. 
Patricia Highsmith dota a sus personajes de una verosímil profundidad psicológica, El talento de Mr. Ripley no es una excepción. Hay dos personajes principales, Tom Ripley y Richard Greenleaf y sobre todo con el primero Patricia consigue que nos metamos literalmente en su cabeza y que le acompañemos en sus divagaciones, en su mente retorcida y en sus oscuros planes sin cuestionarle, ya que ella como autora tampoco lo hace. Esto lo logra usando frecuentemente el recurso del monólogo interior y construyendo un personaje complejo, con matices, hondos conflictos interiores y un desequilibrio que se muestra de una forma que hace que el lector sienta que el personaje es una persona (malvada y retorcida, sí, pero al fin y al cabo una persona). La ambientación de la novela, en este caso Italia, también está muy conseguida.
A pesar de que muchos conoceréis el argumento de la obra, no voy a hacer un resumen ya que uno de los puntos fuertes de la novela es ir entrando poco a poco en ella, hasta llegar al clímax, y dejarse llevar por la sorpresa y el asombro que provocan los acontecimientos. Y como se trata de una novela negra, cualquier detalle que cuente puede reventaros un poquito del placer que produce leerla.
Esta obra salió publicada en 1955 y supuso un hito y un cambio de planteamiento en el género policiaco. Esta nueva forma de afrontar el género ha inspirado a multitud de escritores posteriores o coetáneos a Patricia Higsmith. El talento de Mr. Ripley  y su protagonista, Tom Ripley, tuvieron tanto éxito que fueron la primera entrega de una serie de cinco novelas en las que Ripley es el protagonista.





miércoles, 17 de febrero de 2016

Para niños: Vamos a cazar un oso, Helen Oxenburys

 Vamos a cazar un oso es un clásico de la literatura infantil del año 1989. Se va desarrollando con frases rimadas en forma de canción pegadiza, con la que los niños/as acompañan a esta familia en su "caza".
*En realidad, como podréis imaginar, en este cuento nadie va a cazar un oso de verdad, pero pschhhhh, esto es un secreto y es posible que no lo descubras hasta el final de la historia.

Y gracias a su sonoro lenguaje onomatopéyico nos deslizamos con esta familia por la verde ladera (y nos manchamos la ropa de hierba, casi casi la he sentido).
"Vamos a cazar un oso, uno muy grande, y no tenemos miedo"

Luego tendrán que atravesar un río, enfangarse,


cruzar un bosque, refugiarse de una tormenta, hasta que por fin encuentran al oso... y es ENORME, y se asustan mucho, así que echan a correr volviendo a pasar por todos esos sitios, ejem, digamos que un poco más rápido, hasta que llegan a su casa, cierran la puerta


y se meten en una gran cama, acurrucados y juntos. El bebé está jugando con su osito de peluche y de pronto les pregunta a los demás: "¿Cuándo volvemos a cazar osos? (Aquí es donde se descubre que todo era una fantasía de los niños).
Es un libro muy poético que juega con las palabras, los soniquetes, las repeticiones, y las ilustraciones me han fascinado, con esa mezcla de carboncillo y acuarela tan evocadora. La representación de la naturaleza está maravillosamente conseguida: los cielos, el viento indómito, la hierba agitándose. Una se siente allí, en esos paisajes que para mí no pueden ser sino escoceses. 

Cogí este libro de la biblioteca porque había leído muy buenas críticas sobre él,


pero a M. no le ha interesado mucho. En realidad es estupendo que no siempre nos guste lo mismo y eso nos da pie a probar y probar todas las historias que caen en nuestras manos.





lunes, 25 de enero de 2016

Los cuentos de Olga da Polga, Michael Bond

(Para niños)


La foto que he escogido para ilustrar el libro Los cuentos de Olga da Polga, del que quiero hablaros hoy, la he sacado de Internet y es la de la edición que tengo yo. No he podido sacar una foto de ella porque me he dejado mi ejemplar en Madrid, con su portada casi desencuadernada, su exlibris casero que hice con 7 u 8 años, y el encanto de los libros manoseados y medio rotos que se han leído cientos de veces.

Eso fue Olga para mí en la infancia, un libro al que siempre que me apetecía (y durante una época fue muy a menudo) podía acudir, y que siempre (cada una de las veces que lo leí) me arrancaba sonrisas y hacía volar mi imaginación hacia la confortable casa de Olga da Polga en el jardín de los "señores del Serrín", como ella llama a la familia que la adquiere en una tienda de animales y se la lleva con ellos a vivir.

Además de la historia, creo que me ayudaban mucho a zambullirme en sus aventuras las preciosas ilustraciones que reflejaban perfectamente toda la "humanidad" que habitaba en esta cobaya loca.

Olga da Polga es una auténtica heroína, y todas sus peripecias (a pesar de estar contadas por un narrador omnisciente) están tratadas desde su prisma; lo que ella siente, experimenta y cuenta, sobre todo cuenta, porque Olga es una cuentista excepcional, "la Serenzade de las cobayas".

En cada uno de los capítulos del libro asistimos a un hecho aparentemente normal que ocurre en su vida y que ella convierte en un hecho fantástico y mágico, en un cuento cada vez más adornado que está deseosa de contar a todo aquel que se le ponga delante. Olga crea una realidad con sus cuentos, y esto la convierte en un personaje excepcional (aunque también presumido y fanfarrón) al que es imposible no querer.

Me acabo de enterar de que su autor, el inglés Michael Bond, también fue el creador del famoso osito Paddington, que ha sido mucho más difundido que la saga de Olga da Polga, de la que escribió no menos de cinco aventuras.

Según relata el propio autor en el prólogo, para crear al personaje de Olga se inspiró en una cobaya traviesa y valiente que tuvo su hija.

Se lo he leído a M y la verdad es que no le ha entusiasmado, creo que puede ser porque aún es pequeña para tanto texto, tan poco dibujo y las ironías y dobles sentidos que hacen que el libro sea tan gracioso. 

*(Por ahora el libro está descatalogado en español, pero puedes encontrarlo en inglés aquí.  
.

lunes, 11 de enero de 2016

Mis lecturas preferidas de 2015


No he cumplido mi propósito para 2015 de aprender a usar Photoshop y maquetar las entradas de forma algo más aparente. Soy así de informal, que le vamos a hacer. 
Así que con la misma maquetación caótica del año pasado os escribo mis lecturas favoritas de este año que ha volado. No he leído mucho (34 libros en total). Bastantes ensayos de sociología y narrativa comercial, o cuanto menos accesible para el gran público. No he leído ninguna obra maestra de la literatura o libro que haya supuesto un revulsivo perdurable, pero sí ha habido lecturas interesantes y libros maravillosos a lo largo de este 2015. 
A continuación os los enseño.
Reseña del libro


Reseña


Reseña
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